sábado, 11 de diciembre de 2010

Soy igual pero distinta.

No soy rubia, ni de ojos azules, tampoco soy del tipo 90,60,90. Si, tengo millones de defectos, soy incapaz de quedarme quieta, hablo demasiado y me enfado muy deprisa, aunque se me pasa muy rápido, soy caprichosa, lloro con facilidad, pero soy tan divertida en ocasiones que te dolerá cada centímetro de tu cuerpo de tanto reírte, te quedarás enganchado al millón de tonterías que soi capaz de decir en unas pocas horas, a la cantidad de sonrisas que te regalaría en una tarde, a todas y cada una de mis caras, te volveré loco, y querrás salir corriendo, pero te acabarías acostumbrando a esta persona tan defectuosa.


2 comentarios: